sábado, 5 de diciembre de 2009

Misión y propósito estratégico

Viendo unos apuntes de Dirección estratégica empresarial, y mas concretamente de la definición de la misión y propósito estratégico en la empresa, veo que tiene mucha relación con la planificación y el propósito que queremos para nuestra vida, pues simplemente se trata de responder a las mismas preguntas que un directivo tiene que hacerse para desarrollar su estrategia empresarial. Eso mismo tenemos que hacer cada uno de nosotros con nuestro proyecto vital, y sin duda alguna vez en su vida todo el mundo con un poco de curiosidad, iniciativa y ambición se habrá preguntado:

¿Qué queremos ser?
¿Adonde queremos llegar?

Estas son las preguntas que nos llevan a desarrollar un propósito o una misión estratégica para poder saber a donde dirigirnos. Este es el primer paso, posteriormente se realiza la implantación estratégica mediante un plan se realizan a posteriori, una vez se ha realizado el análisis estratégico. Este primer paso de definición de nuestra misión tiene unas variables y unas normas de creación que he adaptado para situarlos en un proceso de describir nuestra misión o propósito vital:
Variables al definir una misión:
  1. Definición del producto: Que vamos a hacer. Que somos.
  2. Necesidad genérica del consumidor: Si nuestro entorno pide o necesita eso que vamos a hacer o o que somos.
  3. Definición de mercado. A quien va dirigido eso que vamos a hacer. A quien nos dirigimos.
  4. Tecnología de base: Que capacidades tenemos.
  5. Niveles de producción objetivos: Hasta donde queremos llegar.
  6. Competencia distintiva o activo estratégico fundamental: En que nos diferenciamos del resto.

Todas estas variables nos definen como persona, y conocerlas es importante para situarte en un punto de partida.

Las normas para crear una misión:

  1. Proyecto a largo plazo.
  2. Consenso de las personas afectadas
  3. Compromiso con las acciones
  4. Continuidad en el tiempo
  5. Reflejar nuestra personalidad en él.
  6. Reflejar la estrategia y los valores de la misión
  7. Enlazar nuestro comportamiento con los valores de la misión

El propósito estratégico, el marcarnos un punto o unos objetivos a cumplir, tiene tres características básicas:

  • Idea profunda del triunfo: Tiene que estar bien claro dentro de nosotros que podemos y vamos a conseguir los objetivos que nos hemos propuesto. El saber que lo vas a conseguir te lleva a su cumplimiento.
  • Estable a lo largo del tiempo: Debemos mantener las características del objetivo final que nos habíamos propuesto. No vale el modificar nuestros objetivos y nuestro propósito para adaptarlo al camino más fácil que se nos va abriendo por delante.
  • Merecer el esfuerzo y compromiso: el resultado debe proporcionarnos una satisfacción que sea superior al esfuerzo que nos supone todo el camino a recorrer, las incidencias a resolver y los contratiempos a superar. Si el premio y la satisfacción final no lo merecen, nuestro compromiso se desvanecerá al primer obstáculo.
Cumplir estos tres puntos es condición para su cumplimiento futuro, y estas características tienen que prevalecer a lo largo del tiempo hasta que consigamos los objetivos propuestos.

1 comentario:

Manel dijo...

Si es aplicable a tots els aspectes de la vida, la qüestió és fer-ho inconscientment.